11 febrero, 2011

EXTRANJERO

Esta noche él ha lanzado
sonidos como balas
que me impiden dormir.
Evita, inconscientemente,
que en mis sueños galope
y vaya hacia ti.
Presiento que tú, extranjero,
estás sentado bajo la luna
esperándome.
Y yo atrapada
del otro lado del umbral,
sosteniendo entre mis manos
la posibilidad de un encuentro,
que está brillando,
que está ardiendo.

17 enero, 2011

PESADILLAS

Mientras yo descolgaba posibilidades
y apagaba presentimientos,
tú abriste la puerta
y el cataclismo entró.
¿Trataste de impedirlo?
¿O en secreto esperabas su llegada?
Con sus tentáculos extrajo tu corazón
y el miedo se encendió en mis ojos.
Me convertí en la protagonista
de las pesadillas más negras.
No miento, esperaba que me rescataras.
Que aún sin corazón pelearas.
Y el viento susurró a mi oído:
despierta, estás sola.

01 diciembre, 2010

PÚRPURA

Desciendo al lugar más oscuro de mi alma.
Vengo a encontrar respuestas.
A enfrentar al dragón púrpura.
Temo que su fuego me consuma.
Sin embargo la incertidumbre de mi destino
me llena los pulmones de valor.

Lentamente le acaricio.
Pongo frente a él la caja de madera
/ofrenda de la maga Adriana/.
Despacio la toma con su enorme lengua.
Me da la señal que espero.

Caballos de sangre galopan con fuerza en mí.
Y pregunto:
¿Sólo cuando sea su pasado me verá,
me escuchará? ¿Entonces mis palabras
podrán atravesar su cascada?

16 noviembre, 2010

TORMENTA

Se fragmenta mi cielo.
El amor me ha expulsado de su paraíso.
La tormenta empieza.
Emerge el olor olvidado, el de la traición.
Camino con el estomago ardiendo,
mientras mi piel se congela.
La incertidumbre es una sanguijuela que me chupa;
es también una máquina aplanadora, una guillotina.
¿A dónde podría ir ahora mismo?
Sé que están en mí las respuestas, las rutas,
pero no las distingo, por el momento sólo veo manchas,
letras sueltas de palabras que alguien está borrando.

MANCHAS

Algo se detuvo. No había más qué decir.
Se amontonaron las palabras.
Pronto se convirtieron en gigantes manchas.
Motas y motas de colores oscuros.
Un olor horrible se desprendía de ellas.
Luego tomaron las formas de criaturas espeluznantes.

Chorreaba el miedo.
Dolía cada intento fallido, cada borrón, cada trazo.
Sabía que la mejor manera era intentarlo.
Raspar hasta encontrar algo.
Intuía que dentro quedaban restos, cadáveres.
Los blancos debían pintarse, era lo único certero.
¿Cómo?
Luego llego el desamor con las formas adecuadas,
con las palabras precisas.

16 junio, 2010

TIEMPOS DE CEGUERA

¿Por qué seguimos mirándonos a los ojos?
Tú eres la reina de las traiciones. Ya no lo dudo.
Fuiste la mujer negra que en el desierto
me condujo al centro de las ilusiones ópticas.
La mariposa que en mis tiempos de ceguera
llenaba de perfume el aire para encontrar
el camino correcto.

Pero estoy agotada hoy.
Ya hemos succionado
la médula de nuestro sentimiento,
el cofre sagrado está vacío.
¿Podré lavarme las venas?
¿Llenarlas con sangre de nuevas gitanas?
¿O será la soledad que nos muestra sus colmillos?
Que como una guerrera pelea contra
la mínima muestra de afecto inflado.

02 junio, 2010

SOLTARNOS

En tu escritura ya no quedan rastros de mí.
Cuando te estrujaba el esqueleto llorabas letras.
Veo desde lejos que nuestra relación
se formaba de palabras negras.
Éramos de papel, de tinta.
Caminábamos en la oscuridad
escondiendo nuestras emociones.
Enjaulados, como hambrientos.
Escarbando en el pasado,
con una pala enorme para entendernos.
Pensábamos que así avanzaríamos.
Y luego la lluvia, las cartas destiñéndose,
soltarnos…

19 mayo, 2010

DESPERTAR

Parada, con esta espera vulgar
que escurre, que mancha.
Ellos creciendo demasiado rápido,
con sus raíces podridas.

Soñando. Me gustaría despertar ahora.
Abrir los ojos y pelear
con la certeza de trascender,
como lo hice antes.

29 abril, 2010

LUGAR COMÚN


Y te esperaba siempre con la certeza clavada en los huesos. La certeza de que el olvido no era rival para nosotros. Que la historia hablaría por sí sola. Y cerraba los ojos fuerte fuerte, gritando en mis adentros que tú eras el amor de mi vida, que eso no cambiaría. Y dejaba pistas, huellas para que tu regreso fuera inminente. Para que no demorarás tanto en los laberintos, en los abismos.

22 marzo, 2010

PAUSA

Huérfana.
Una pordiosera. De un lado a otro.
Demasiado frenética. Demasiado maquillaje.
El llanto fue lo cotidiano.
Como vivir en una novela descarnada.

Luego la pausa.

Elegir el silencio, la paz.
O poder gritar en el centro de la incertidumbre.
Un camino hacia la verdad, al blanco.
O enfrentar negruras
y dejar que emerja la valentía.

NOTA

Tu aroma regresa de las profundidades, con furia/ me perfora como antes/ como la primera vez/ estaba dividida/ siempre lo he estado/ más asustada que nunca/ porque te habías ido/ y no sabía cómo ir tras de ti/ porque pensaba que eras tú quien me había elegido/ y que ahora al abandonarme no podía hacer nada/ lo cierto es que te esperaba/ también hubo días en que dejé de pensarte/ no tuve fe/ ahora me gustaría que te quedaras/ me haces trascender/.

11 febrero, 2010

FEBRERO

Fue hace más de diez años.

Esa tarde aseguraste haber comido diez mariposas vivas. Te creí. Dijiste que ahorraríamos tanto como pudiéramos para ir a Francia. Metiste las manos a los bolsillos de tu pantalón y permitiste que me sentara muy cerca de ti. Teníamos quince años. Tres meses de habernos conocido. El otoño estaba por terminar. El ciclo escolar también. Leí en voz alta una nota que escribí acerca de ti en la clase de álgebra, recordé cómo nos conocimos, te dije que me estaba enamorando. Cerraste los ojos sin decir nada. Te pregunté si podía abrazarte, asentiste con la cabeza. Me quedé unos segundos pegada a ti, me dio escalofrío, me separé. Estabas inmóvil. Faltaban tres meses para que nos diéramos el primer beso.

Te vi entrar a la escuela desde el segundo piso. Traías un suéter gris y un pantalón negro. Me viste. Subiste las escaleras. Estaba nerviosa. No era una cita. Ya quería ser tu novia. Me invitaste al cine, acepté. Quedamos de vernos a las 4:30. Cuando llegué ya estabas allí. Llovía. Faltaba media hora para que comenzara la película. Hablamos muy poco. Caminamos sin rumbo cuando salimos del cine. Se hacía tarde y nos despedimos. Al subirme al autobús para ir a mi casa, grité por la ventana: “Te quiero”. Sonreíste.

Grabé en esa cinta siete canciones con las que te recordaba. La puse la primera vez que te llamé por teléfono. Escuchar tu voz me entristeció. Eras un solitario, como yo, tu alma era vieja, igual a la mía. Hablamos cerca de una hora. Al colgar el teléfono tuve la sensación de que un cable nos unía ya para siempre.

FRAGMENTOS

I
El núcleo del presente es tu partida.
No he podido dibujarte con mis palabras,
tal vez jamás lo haga.
Cualquier descripción sería errónea,
pero te llevo en la sangre
—vas mezclado con mi rabia—.

II
Obedezco a la negrura de los días/ Permanezco estoica/ Conservando el mapa roto que me diste/ ¿Habrá de servirme algún día?/ ¿En verdad, nuestro camino es el mismo, aunque hoy no coincidamos?/.

22 octubre, 2008

ESTAR A SALVO

Abres la válvula.
Descorres la cortina negra,
atrás hay una pared, atrás otras.
Resultó inútil que te mimetizaras.
Él te ha encontrado.
Siguió tus huellas por el desierto.

Intuiste que sucedería.
Los grandes presentimientos
siempre agitan a tus luciérnagas.

No deseabas quebrar esa historia.
Sólo querías estar a salvo.

13 octubre, 2008

ACCIDENTES

Tienes razón. Fue un accidente aparatoso.
La claridad golpeó mi cuerpo.
El sonido de vidrios rotos chorreaba por mi cabeza.
Tenía tanto que decir, no paré de gritar ni un sólo momento.
Poco importaba que nadie escuchara.
Bajo mis pies el pavimento se abría lentamente.
Me jalaste hacia ti.
Fueron dos accidentes.
A veces lamento el primero. Nunca el segundo.

29 agosto, 2008

PRONÓSTICO DEL CLIMA

En el televisor, una mujer de piernas larguísimas
anunció que ese día la lluvia no pararía.
Amanda se quitó el vestido,
montó en sus zapatos más altos.
Lentes oscuros enormes como extensión de sus ojos;
de sus orejas colgaban piedras verdes.
Corrió enloquecida por las calles,
hasta que cayó rendida en una esquina.
Sus cabellos habían tomado
las formas más estrambóticas,
expedían un olor a frutas rojas.
Un niño en bicicleta se detuvo para mirarla.
Ella hizo un rápido movimiento:
pegó su hombro con su mejilla y sonrió.
Un relámpago iluminó la escena.
Con entera autonomía las ruedas de la bicicleta
se pusieron en movimiento.
Sin voluntad el niño se alejaba de Amanda.
Contra el pronóstico del clima,
la lluvia cesó.

10 agosto, 2008

LA CARTA

Cuando termine no te desenterraré.
[No esta vez.
Tu ingratitud aparece en demasiados capítulos.

Te diré que he terminado de
[adorarte.
Se secaron los girasoles, tu danza ya no me ata.
Tal vez soy yo la que no evoluciona
o eres tú quien cree tener siempre la razón.
Quizá con mis rarezas lo
[arruiné
o no pudiste cumplir una sola de tus promesas.
Ya nada importa, el poso te espera.

24 junio, 2008

EN EL CAMINO

Al terminar el día se acercaron a ti.
Dijeron tu nombre en voz baja.
Intuiste lo que deseaban.
Te mojaste los labios y volteaste.
Eran siluetas difusas, que aún con el tiempo
no podrías describir con exactitud.
Tal vez hombres de arcilla
o bestias que mostraban febrilmente
sus lenguas rojas.
Te vendaron los ojos,
una carcajada flotó en el aire,
con ella se despedazaron tus esperanzas.

Despertaste. Estabas solo
en un sitio desconocido,
un olor agudo te entorpecía.
Sentiste que no podías llorar,
que nunca más lo harías.
Con dificultad encontraste el camino a casa,
varias veces te detuviste,
te seguían, podías ver las sombras,
pero al girarte se desvanecían.

11 junio, 2008

TESTIMONIO

Testimonio de una niña
que soñó que un día los muertos
irían por ella:


“Ese pájaro anunció
la llegada de días nauseabundos.
Fue noche de aguaceros.
De nubes gordas, maliciosas.
El terror derramándose.
Hierba creciendo entre mis dedos,
en el ombligo, en mis pupilas”.


El Dios no llegó,
no estaba de vacaciones,
no existió.

25 mayo, 2008

LA HUIDA

Evaporar el dolor antes que regrese el leopardo.
C
A
L
L
A
R
Envolver todas las palabras en celofán.
Destejer
l a s p e s a d i l l a s.
Frotarle bálsamo al cuerpo.
Desenraizar la matriz.
Transportarse.
S e r
I
N
G
R
Á
V
I
D
A