Abres la válvula.
Descorres la cortina negra,
atrás hay una pared, atrás otras.
Resultó inútil que te mimetizaras.
Él te ha encontrado.
Siguió tus huellas por el desierto.
Intuiste que sucedería.
Los grandes presentimientos
siempre agitan a tus luciérnagas.
No deseabas quebrar esa historia.
Sólo querías estar a salvo.
22 octubre, 2008
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9 comentarios:
Estar a salvo es imposible, siempre hay una probabilidad en cualquier momento de que ocurra algo, generalmente malo.
El día que me quemen estaré a salvo.
Si.
Besos Sovka.
A veces, para estar a salvo, no hay necesidad de huir al desierto. Abrazos.
Había que esconderse, dijo el escondite.
Un abrazo.
Sovka, te agregué a msn, pero no logro visualizarte. Y no recibí tu correo. Mi msn es vylia_ghost@msn.com y mi mail pisciotti@gmail.com
:)
Y no se quebró. Lo intuyo, qué iba a suceder de encontarlo, ¿Qué?
Besos Graciela
aguas con las luciérnagas agitadas... encandilan cuando se enojan...
ay, mi bella, es tan difícil estar a salvo, y al final para qué, si no estando a salvo es como se vive y se aprende.
me encantó aquello de: "los grandes presentimientos siempre agitan a las luciérnagas".
te quiero
hola mi buena amiga, yo por ahora me escondo de personas nocivas para mí por lo que cambie de dirección ahora es http://www.eltiempoqueseperdio.blogspot.com/
espero me visites, y bueno yo no se si este asalvo o no, o solamente la tormenta se esta reteniendo para despues arrastrarme con mayor fuerza, a esto solo espeor estar haciendo lo correcto, mil saludos
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